Calculando la caída:No sabe lo fácil que es que una sola de sus palabras me haga estar arriba tan pronto como abajo; que me emocione tan pronto como me derrumbe. Y son tantas las noches pensando en lo mismo... mientras , él, dejándose la piel en comprenderlo, no sé cómo expresar que lo que siento es miedo; miedo porque no sería la primera vez que se desvanece de un día para otro; no sería la primera vez que me veo perdida por no saber dónde está o qué está haciendo. Un día, y otro, y otra más, y todos amanecen queriendo que esté aquí, al otro lado del colchon, despierto, como siempre, y quejándose de lo mucho que le cuesta dormir. Yo, queriendole más, subiendo cada día otro escalón y calculando la altura que se esconde bajo mis pies para adivinar cuánto dolería la caída.