Son las noches, esas noches en las que brilla una mágica luna llena, en las que yo me sumerjo en lo mas profundo de mi ser, en el que mi parte racional es encerrada en un sótano oscuro, donde una vez que entras, solo te puede sacar quien te ha metido, o en este caso, un rayo de luz, tapado por la luna…pues bien, las noches de luna llena, mi lado irracional, esa parte de mi que lucho por mantener encerrada…cada cierto tiempo, generalmente en plenilunio, me veo incapaz de resistirme a su poder, y su belleza hace que me sienta poderosa, y ante todo consigue que esté feliz… tal vez, la palabra sea libertad, esa libertad que anhelo con todo mi ser…cuando esto ocurre y tu lado irracional sale a la luz, y haces cosas que nunca arias…dios!!! Es una sensación magnifica…atreverte a hacer cosas que nunca arias, mirar a alguien a los ojos y dejar que toda esa pasión y ese deseo retenidos durante tanto tiempo por miedo salgan a la luz… ese momento en el que da igual, con quien estés…da igual quien sea la persona que esa noche te acompaña…no importa…solo importa una cosa… esa noche tienes compañía, y aun mas si necesitas desahogarte…no te puedes controlar, y solo puedes o mas bien, debes, dejarte llevar… ya que sabes bien lo que esta apunto de pasar…
¿Habla la voz de la experiencia? Tal vez…puede que hable de algo ke conozco, por que sino… ¿que estaría contando? Solamente una sarta de mentiras…
Entonces estamos de acuerdo, hablo por experiencia…una experiencia debo decir muy placentera en esos instantes, y he de añadir, muy reconfortante… pero nada mas…se, que la luna ha sido cómplice, pero que estará callada, será mi cómplice, porque este amor, solo sale a la luz, las noches de luna llena, ya que es un amor que me atormenta, formado por mi parte irracional…una vez que nace el sol a través de esas montañas y acariciando el agua con esos rayos de luz matinal…junto a el… renace mi lado racional, y es ahí, en ese instante, donde me invade un terrible poder: el miedo. ¿El miedo, pero el miedo a que? Tal vez, a que lo de esa noche no vuelva a ocurrir, tal vez por querer que se repita, tal vez a querer que me domine mi lado irracional, o por odiar esa parte de mi con todo mi ser…quien sabe, solo se que es miedo…
Ya no importa, a pasado ya esta noche, ya es de día… y salgo contenta a saludar a ese precioso sol que me despierta…y me despido de la luna llena, que ha sido cómplice de lo que esta noche ha pasado…y me despido junto con ella de mi parte irracional, asta el mes que viene, asta que la luna llena vuelva a nadar en el mar de la noche…
Son las noches, esas noches en las que brilla una mágica luna llena, en las que yo me sumerjo en lo mas profundo de mi ser, en el que mi parte racional es encerrada en un sótano oscuro, donde una vez que entras, solo te puede sacar quien te ha metido, o en este caso, un rayo de luz, tapado por la luna…pues bien, las noches de luna llena, mi lado irracional, esa parte de mi que lucho por mantener encerrada…cada cierto tiempo, generalmente en plenilunio, me veo incapaz de resistirme a su poder, y su belleza hace que me sienta poderosa, y ante todo consigue que esté feliz… tal vez, la palabra sea libertad, esa libertad que anhelo con todo mi ser…cuando esto ocurre y tu lado irracional sale a la luz, y haces cosas que nunca arias…dios!!! Es una sensación magnifica…atreverte a hacer cosas que nunca arias, mirar a alguien a los ojos y dejar que toda esa pasión y ese deseo retenidos durante tanto tiempo por miedo salgan a la luz… ese momento en el que da igual, con quien estés…da igual quien sea la persona que esa noche te acompaña…no importa…solo importa una cosa… esa noche tienes compañía, y aun mas si necesitas desahogarte…no te puedes controlar, y solo puedes o mas bien, debes, dejarte llevar… ya que sabes bien lo que esta apunto de pasar…
¿Habla la voz de la experiencia? Tal vez…puede que hable de algo ke conozco, por que sino… ¿que estaría contando? Solamente una sarta de mentiras…
Entonces estamos de acuerdo, hablo por experiencia…una experiencia debo decir muy placentera en esos instantes, y he de añadir, muy reconfortante… pero nada mas…se, que la luna ha sido cómplice, pero que estará callada, será mi cómplice, porque este amor, solo sale a la luz, las noches de luna llena, ya que es un amor que me atormenta, formado por mi parte irracional…una vez que nace el sol a través de esas montañas y acariciando el agua con esos rayos de luz matinal…junto a el… renace mi lado racional, y es ahí, en ese instante, donde me invade un terrible poder: el miedo. ¿El miedo, pero el miedo a que? Tal vez, a que lo de esa noche no vuelva a ocurrir, tal vez por querer que se repita, tal vez a querer que me domine mi lado irracional, o por odiar esa parte de mi con todo mi ser…quien sabe, solo se que es miedo…
Ya no importa, a pasado ya esta noche, ya es de día… y salgo contenta a saludar a ese precioso sol que me despierta…y me despido de la luna llena, que ha sido cómplice de lo que esta noche ha pasado…y me despido junto con ella de mi parte irracional, asta el mes que viene, asta que la luna llena vuelva a nadar en el mar de la noche…
Son las noches, esas noches en las que brilla una mágica luna llena, en las que yo me sumerjo en lo mas profundo de mi ser, en el que mi parte racional es encerrada en un sótano oscuro, donde una vez que entras, solo te puede sacar quien te ha metido, o en este caso, un rayo de luz, tapado por la luna…pues bien, las noches de luna llena, mi lado irracional, esa parte de mi que lucho por mantener encerrada…cada cierto tiempo, generalmente en plenilunio, me veo incapaz de resistirme a su poder, y su belleza hace que me sienta poderosa, y ante todo consigue que esté feliz… tal vez, la palabra sea libertad, esa libertad que anhelo con todo mi ser…cuando esto ocurre y tu lado irracional sale a la luz, y haces cosas que nunca arias…dios!!! Es una sensación magnifica…atreverte a hacer cosas que nunca arias, mirar a alguien a los ojos y dejar que toda esa pasión y ese deseo retenidos durante tanto tiempo por miedo salgan a la luz… ese momento en el que da igual, con quien estés…da igual quien sea la persona que esa noche te acompaña…no importa…solo importa una cosa… esa noche tienes compañía, y aun mas si necesitas desahogarte…no te puedes controlar, y solo puedes o mas bien, debes, dejarte llevar… ya que sabes bien lo que esta apunto de pasar…
¿Habla la voz de la experiencia? Tal vez…puede que hable de algo ke conozco, por que sino… ¿que estaría contando? Solamente una sarta de mentiras…
Entonces estamos de acuerdo, hablo por experiencia…una experiencia debo decir muy placentera en esos instantes, y he de añadir, muy reconfortante… pero nada mas…se, que la luna ha sido cómplice, pero que estará callada, será mi cómplice, porque este amor, solo sale a la luz, las noches de luna llena, ya que es un amor que me atormenta, formado por mi parte irracional…una vez que nace el sol a través de esas montañas y acariciando el agua con esos rayos de luz matinal…junto a el… renace mi lado racional, y es ahí, en ese instante, donde me invade un terrible poder: el miedo. ¿El miedo, pero el miedo a que? Tal vez, a que lo de esa noche no vuelva a ocurrir, tal vez por querer que se repita, tal vez a querer que me domine mi lado irracional, o por odiar esa parte de mi con todo mi ser…quien sabe, solo se que es miedo…
Ya no importa, a pasado ya esta noche, ya es de día… y salgo contenta a saludar a ese precioso sol que me despierta…y me despido de la luna llena, que ha sido cómplice de lo que esta noche ha pasado…y me despido junto con ella de mi parte irracional, asta el mes que viene, asta que la luna llena vuelva a nadar en el mar de la noche…
Son las noches, esas noches en las que brilla una mágica luna llena, en las que yo me sumerjo en lo mas profundo de mi ser, en el que mi parte racional es encerrada en un sótano oscuro, donde una vez que entras, solo te puede sacar quien te ha metido, o en este caso, un rayo de luz, tapado por la luna…pues bien, las noches de luna llena, mi lado irracional, esa parte de mi que lucho por mantener encerrada…cada cierto tiempo, generalmente en plenilunio, me veo incapaz de resistirme a su poder, y su belleza hace que me sienta poderosa, y ante todo consigue que esté feliz… tal vez, la palabra sea libertad, esa libertad que anhelo con todo mi ser…cuando esto ocurre y tu lado irracional sale a la luz, y haces cosas que nunca arias…dios!!! Es una sensación magnifica…atreverte a hacer cosas que nunca arias, mirar a alguien a los ojos y dejar que toda esa pasión y ese deseo retenidos durante tanto tiempo por miedo salgan a la luz… ese momento en el que da igual, con quien estés…da igual quien sea la persona que esa noche te acompaña…no importa…solo importa una cosa… esa noche tienes compañía, y aun mas si necesitas desahogarte…no te puedes controlar, y solo puedes o mas bien, debes, dejarte llevar… ya que sabes bien lo que esta apunto de pasar…
¿Habla la voz de la experiencia? Tal vez…puede que hable de algo ke conozco, por que sino… ¿que estaría contando? Solamente una sarta de mentiras…
Entonces estamos de acuerdo, hablo por experiencia…una experiencia debo decir muy placentera en esos instantes, y he de añadir, muy reconfortante… pero nada mas…se, que la luna ha sido cómplice, pero que estará callada, será mi cómplice, porque este amor, solo sale a la luz, las noches de luna llena, ya que es un amor que me atormenta, formado por mi parte irracional…una vez que nace el sol a través de esas montañas y acariciando el agua con esos rayos de luz matinal…junto a el… renace mi lado racional, y es ahí, en ese instante, donde me invade un terrible poder: el miedo. ¿El miedo, pero el miedo a que? Tal vez, a que lo de esa noche no vuelva a ocurrir, tal vez por querer que se repita, tal vez a querer que me domine mi lado irracional, o por odiar esa parte de mi con todo mi ser…quien sabe, solo se que es miedo…
Ya no importa, a pasado ya esta noche, ya es de día… y salgo contenta a saludar a ese precioso sol que me despierta…y me despido de la luna llena, que ha sido cómplice de lo que esta noche ha pasado…y me despido junto con ella de mi parte irracional, asta el mes que viene, asta que la luna llena vuelva a nadar en el mar de la noche…
¿Habla la voz de la experiencia? Tal vez…puede que hable de algo ke conozco, por que sino… ¿que estaría contando? Solamente una sarta de mentiras…
Entonces estamos de acuerdo, hablo por experiencia…una experiencia debo decir muy placentera en esos instantes, y he de añadir, muy reconfortante… pero nada mas…se, que la luna ha sido cómplice, pero que estará callada, será mi cómplice, porque este amor, solo sale a la luz, las noches de luna llena, ya que es un amor que me atormenta, formado por mi parte irracional…una vez que nace el sol a través de esas montañas y acariciando el agua con esos rayos de luz matinal…junto a el… renace mi lado racional, y es ahí, en ese instante, donde me invade un terrible poder: el miedo. ¿El miedo, pero el miedo a que? Tal vez, a que lo de esa noche no vuelva a ocurrir, tal vez por querer que se repita, tal vez a querer que me domine mi lado irracional, o por odiar esa parte de mi con todo mi ser…quien sabe, solo se que es miedo…
Ya no importa, a pasado ya esta noche, ya es de día… y salgo contenta a saludar a ese precioso sol que me despierta…y me despido de la luna llena, que ha sido cómplice de lo que esta noche ha pasado…y me despido junto con ella de mi parte irracional, asta el mes que viene, asta que la luna llena vuelva a nadar en el mar de la noche…

isa todos tenemos siempre un momento ..ese lado,que no revelaremos nunca ,esa parte irracional que solo lo frena la parte clara de nuestos pensamientos besos
¿Qué ocurriría si td@s nos dejasemos llevar por nuestro lado irracional?
viviriamos una sincera locura kasmsh:) un besito. Por cierto, el texto no es mio, lo saqué del blog de unos amigos...pero si es cierto k me siento identificada con el...:)
Xau!!
Hola Isa muy buena entrada, te quería dejar mis saludos y prometo leer todas las entradas de tu blog.
Besitos.desde Buenos Aires
Que sea la argentado beso de la luna, la hipnótica irrealidad del sueño, que más da, mientras dejemos de ser tránsfugas de la naturaleza y en ocasiones nos dejemos llevar por el halo de misterio de lo irracional, dejando a la razón ausente en ese fugaz ejercicio de libertad
Un saludo, el Marqués.