A mi abuelo Santiago:
MAESTRO DE MIS VERSOS

Sutil, como una dulce caricia

conquista a mi imaginación tu sabiduría,
siendo tus consejos mi guía

ala hora de entender mi corazón.


Sensibilidad disfrazada de fuerza
que endereza con destreza cada temor,
yaun bañando todo dolor de valentía
dejas ver sublime luz en tu interior.


Y magia, mucha magia,

En cada gesto, cada mirada,

Como si al dedicar una palabra

Solo trataras de transmitir amor.


Y buscándome en el final de esta poesía

encuentro ser lo que de mi has hecho

siendo el maestro de mis versos, mi maestro,

siendo el maestro de mi vida, mi amuleto.


Estas líneas carecen de simetría…no se expresar el amor de forma ordenada.

Te quiero.