Un dia mas pasa, me siento frente a la pantalla, cansada, sin ganas de hacer nada mas que escribir, escribir algo que no sea normal, algo que exprese mi luz.
Con la fantástica cancion “Evenstar” de fondo, disfrutando de cada nota que sus instrumentos produce, disfrutando de la angelical voz que le da tanta vida.
Veo a mi lado “Cuentos de hadas para aprender a vivir” ese libro que tanto me esta enseñando pero que aun no estoy preparada para leer. La chica de la portada me recuerda a ti, mi hada, con esa sonrisa despreocupada, esa mirada infinita que mira a ninguna parte…
Con esa expresion que desvela tanto y a la vez tan poco, con esa luz y esa magia que solo algunos pueden ver. Y te recuerdo. Te echo de menos. Recuerdo que necesito hablar contigo. Necesito contarte todas mis novedades, que no son muchas, y descifrar tu expresion para quedarme al fin tranquila. Necesito decirte que estoy bien, que estoy feliz, para llegar a creermelo. Necesito que me digas que no es cierto para empezar a aceptarlo…necesito dejar de evadirme de todo sentimiento que enfria mi corazon, dejar de ignorarlo, dejar de sentirlo tan lejano teniendolo tan cerca.
Empiezo a confundir tristeza con locura, felicidad con aceptacion, impotencia con vagueria, lagrimas sinceras con lagrimas forzadas, sonrisas aladas con sonrisas premeditadas…
Ahora mismo lo unico que ilumina mis alas es el ver y sentir que cada vez hay mas luz en este mundo, cada vez hay mas preguntas incontestables, cada vez hay mas magia, mas hadas…pero eso se hace nada cuando a mi alrededor todo muere…un ser querido, un animal, una planta, un sentimiento, un dia, una noche, un beso…todo tarde o temprano se desvanece llevandose parte de su magia sin ser suficiente la que aquí se queda, llevandose, asi, parte de mi…o tal vez llevandose aquello que estoy dispuesta a dejar partir.Todo esto trae esta soledad, aquel sentimiento tan inconfundible, aquel sentimiento que te hace echar de menos algo que nunca has tenido, aquella dependencia del amor, amor que se que si tuviera se esconderia en la posibilidad de verse envuelto por la rutina al cabo del tiempo, siendo la rutina el unico sentimiento capaz de matarlo. Pero no me importaria...llega un momento en el que hasta la rutina es echada de menos, por ello, por no tener nada de lo deseado me limito a soñar...soñar con aquello que quiero, con aquello que necesito. Crear mis propias historias, fantasias. Pintar mi propia luz. Soñar con cada situacion, con cada sonrisa deseada...soñar sin preocuparme de abusar de mi imaginacion...pues hoy he leido que soñar es gratis;).